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Los
días se alargan, el sol poco
a poco entibia más en primavera
y uno se tienta a gozar de los espacios
verdes. Sí: la Primavera parece
invitarnos a poner manos a la obra y
convertir el jardín de nuestra
casa en un pequeño paraíso
personal para compartir sólo
con la familia, los amigos y los afectos.
A continuación, le presentamos
una serie de consejos generales para
que la tarea de convertirse en jardinero
por un rato sea más amena, dé
un agradable resultado final y sea apta
para toda la familia. |
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Sin lugar a dudas, uno de
los mayores atractivos de tener una propiedad en
un barrio cerrado o un country
en el partido de Tigre es la posibilidad
de contar con un lote de proporciones
generosas en el que podamos organizar un jardín
que todos los miembros de la familia puedan disfrutar.
Y justamente la Primavera parece ser la estación
ideal para dar rienda suelta a nuestra imaginación
y convertir a nuestro jardín en un verdadero
oasis cotidiano.
Aunque el gusto personal es el principal factor
de influencia a la hora de inclinarnos por una u
otra tonalidad floral, también es importante
reflexionar sobre las combinaciones más enriquecedoras
para el conjunto de la propiedad. De hecho, es muy
probable que el jardín rodee a toda o gran
parte de la vivienda y, por lo tanto, no sólo
es parte integral de la misma sino que también
puede embellecer las vistas que obtengamos desde
las diferentes habitaciones. |
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| De luces y
colores |
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Es muy importante recordar
que el color es luz reflejada y que, por lo tanto,
su brillo e intensidad dependen no sólo de
la intensidad de la luz solar que reciba sino también
de la temperatura de la misma, ya que no será
igual al amanecer, al mediodía o al atardecer.
En este sentido, los rincones de sombra deben ser
“iluminados” con la ayuda de árboles
de follajes claros y flores blancas, mientras que
aquellos sectores que reciben una mayor dosis de
radiación solar pueden admitir combinaciones
de colores brillantes con otros más sutiles.
Volviendo a las clases de Pintura básica,
diremos que los colores se ordenan en dos grandes
grupos: los complementarios, por un lado, y los
análogos, por el otro. Los primeros son aquellos
diametralmente opuestos en el círculo cromático:
amarillo y violeta, rojo y verde, azul y naranja.
Los segundos son aquellos que pertenecen a la misma
gama, como por ejemplo los violetas y los lilas
o los rojos y los rosados. Inclinarnos por unos
u otros, o elegir combinarlos sugestivamente transmitirá
ideas y sensaciones totalmente distintas y que es
importante tener en cuenta a la hora de seleccionar
las flores que adornarán nuestro jardín.
Si buscamos composiciones vibrantes, elegiremos
entonces flores amarillas y violetas o de cualquier
otro color contrastante. Así transmitiremos
alegría, fuerza y vitalidad. Por el contrario,
si organizamos un conjunto floral de tonos vecinos,
estaremos comunicando calma, paz y armonía.
En términos generales, las combinaciones
cálidas son más recomendables en aquellas
viviendas en las que predominan el ladrillo o la
madera, mientras que en aquellas propiedades más
formales, con mayor presencia de piedra gris, o
el hierro es conveniente elegir las secuencias más
frías. |
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| Creando
atmósferas con las flores |
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¿Quiere
lograr en su jardín un efecto
alegre? Entonces no se olvide de elegir
flores sobre las tonalidades del amarillo
y los naranjas. Le recomendamos limitar
el uso de las flores rojas, por más
sugestivas que éstas sean, a
sólo una pequeña superficie
de su terreno para evitar así
que su intensidad domine por sobre el
resto de las variedades elegidas.
Si se siente más atraído
por las atmósferas frescas, románticas
y delicadas, le sugerimos que se deje
llevar por un esquema monocromático
en el que se emplean diferentes variedades
de un mismo color.
En este mismo sentido, no hay nada que
comunique mejor la delicadeza y la formalidad
que organizar nuestro jardín
en torno a diferentes tipos de flores,
hojas y cortezas blancas. |
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| Una
opción original |
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Aprovechando
el entorno privilegiado que nos ofrece
el partido de Tigre
gracias a su cercanía con el
Delta del Paraná, una opción
original y una atractiva manera de traer
el agua a nuestro propio terreno es
destinar un sector -aunque su extensión
sea limitada- a un jardín acuático.
Es decir, a un espejo de agua en el
que crece alguna forma de vida vegetal.
Actualmente existen diferentes opciones
disponibles, desde los más formales
hasta aquellos que casi se confunden
con la naturaleza.
Es muy importante tener en cuenta que
los jardines acuáticos constituyen
un centro de atención en nuestro
terreno y, por lo tanto, debemos considerar
su ubicación, ya que debe poder
ser apreciado desde puntos importantes
del jardín y la vivienda, estar
alejado de árboles caducos para
evitar que sus hojas ensucien el agua
y debe recibir entre 4 y 6 horas diarias
de sol.
Una manera rápida de armarlo
es enterrar recipientes como macetas
de plástico o bañeras
antiguas disimulando los contornos con
piedras o plantas bajas. Estos nos permiten
crear un sistema ecológico con
plantas sumergidas, acuáticas
y flotantes… la cantidad y variedad
de plantas que podremos incorporar a
nuestro jardín en Tigre
estará limitado por su profundidad
y tamaño. |
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| Un espacio para toda
la familia |
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Pero también debemos pensar
que el jardín deviene un espacio privilegiado para
que todos y cada uno de los miembros de la familia disfruten
del sol y el aire libre.
Es por esta razón que podemos destinar también
una parte de nuestro terreno -no es necesario que sea
muy extenso- a ubicar algunos juegos (hamacas, toboganes,
etc.) o areneros para los más pequeños.
Sugerimos que esta área esté cerca de la
vivienda para poder vigilar a los niños y en un
lugar con sombra. Tanto los toboganes como las hamacas
son de importante peso visual y especial por lo cual,
lo más conveniente es ubicarlos a un costado del
terreno, lejos de los dormitorios y demás áreas
de descanso de la vivienda.
Pensando en los más grandecitos, también
podemos ceder un espacio de nuestro jardín para
los juegos grupales como el fútbol. Si bien aquí
sí se necesita una superficie importante en un
césped resistente, no implica que tengamos que
resignarnos a no colocar plantas en esa zona: existen
arbustos y demás vegetaciones rústicas que,
además de resistir los pelotazos, le confieren
un ambiente agreste a nuestro terreno.
Hay algo mas reconfortante después de un día
de sol y deporte, que sentarnos en una reposera, y tomando
un trago mirar placidos nuestro jardín lleno de
matices y colores ? |
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Si en toda mi vida no hago nada más
que dejarle al mundo un buen árbol,
sin duda habré hecho algo, y cuán
importante. |
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más |
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